Otro duro revés para el Liverpool

Por la jornada 24 de la Premier League, el Leicester venció 3-1 al conjunto de Jürgen Klopp en el King Power Stadium y quedó segundo en la tabla de posiciones.

FOTO (@LCFC): Barnes sentenció la goleada.

El Leicester profundizó la crisis futbolística que atraviesa el Liverpool. En condición de local en el King Power Stadium, el cuadro azul goleó al Pool por 3-1 y quedó escolta del Manchester City a 4 puntos.

El conjunto de Jürgen Klopp había comenzado el primer tiempo con las intenciones de ser el absoluto dominador del juego. Pero con el correr de los minutos, la intensidad con la que encaró la primera parte fue de mayor a menor. Además, los Foxies aprovecharon al apagón de su rival y Jamie Vardy amenazó en varias oportunidades con dos mano a mano que falló.

Sin embargo, en el segundo tiempo, el Liverpool mostró el perfil bipolar que arrastra en los últimos tiempos: pasó de estar tranquilo con la ventaja, al desconcierto total por errores propios. Es así como Mohamed Salah, con una asistencia adornada por Roberto Firmino, se quedó de frente al arco y sacó un zurdazo para abrir el marcador a los 67 minutos.

A partir de la ventaja, apareció la otra cara de los dirigidos por Klopp. Minutos más tarde, luego de que el VAR corrigió una falta que no fue penal, le dio alivio al visitante. Pero, James Maddison se encargó de patear el tiro libre en el borde del área y anotó la igualdad a los 78'.

Si la igualdad fue un factor anímico en contra para los Reds, lo siguiente fue peor. A los 81' tras un blooper entre Ozan Kabak y Alisson Becker, le permitió a Vardy quedarse la pelota y definir con el arco vacío. Y como si fuera poco, con un pase filtrado de Wilfred Ndidi que dejó mal parada a la defensa roja, Harvey Barnes se llevó el balón en carrera, abrió el pie y sacó un remate cruzado para capitalizar el 3-1 definitivo. 

Rodrigo Piergiovanni