Juntar a los talentosos nos otorga una gran ventaja para aprovechar.

Pasó otra gira de la Selección Argentina donde se vieron dos caras diferentes entre sí, pero con los mismos componentes.



Argentina antes del primer partido contra Ecuador, llevaba once meses sin jugar. El desafío pasaba por mantener el estilo de juego que se venía observando post Mundial de Rusia 2018, y si bien en ese encuentro no vimos una actuación virtuosa, en el segundo contra Bolivia, en la altura, la versión fue absolutamente mejorada.

Algo similar ocurrió en esta doble fecha contra Paraguay y Perú. En los primeros 90 minutos, la Argentina fue lenta y poco agresiva. No había juego directo y llegar al área era un mar de dudas, por la poca eficacia y lo mucho que nos costaba marcar goles. Así, la confusión era evidente y todos la sufrían. Desde un Lionel Messi bajando a buscar la pelota, a un Lautaro Martínez totalmente aislado y sin contacto alguno.

Por ende, el Entrenador Lionel Scaloni aprovechó, lo que yo creo, la mejor virtud que él tiene. Cambió el ritmo y le pidió a sus dirigidos un juego más dinámico y veloz. Ellos entendieron a la perfección y considero que de los cuatro partidos que se jugaron este año, el último contra Perú fue el mejor por muchos componentes.



La consolidación de la defensa es una. Donde Lucas Martínez Quarta se adelanta "a lo River" y otorga pases limpios. Los laterales hicieron un buen trabajo con la doble función de defender y atacar. Nicolás Otamendi sabe que su puesto es deseado y observado de cerca por Walter Kannemann, por eso el ex Manchester City mantuvo un buen nivel en estos encuentros.

El mediocampo con el ingreso de Lo Celso tuvo un cambio de ritmo y se vio totalmente renovado. Giovani llegó para quedarse. Resta definir quiénes lo acompañarán. Leandro Paredes no otorga su mejor versión pero responde, al igual que Rodrigo De Paul. Messi encuentra cada vez más su lugar. Ese detrás de los delanteros y respaldado por los volantes. Contra Perú fue magnífico. Jugó de "lanzador". Quizás, el mejor Leo que podemos ver con su actual edad, donde no lo podemos exigir cosas que antes hacía.

Hay equipos que no siempre tienen un estilo al que respetan a rajatabla, si no que juegan según el rival y sus debilidades. Argentina, en mi consideración, es uno de ellos. Sin abandonar sus intenciones ofensivas, ajusta y corrige sus errores para dar una mejor versión. Una totalmente distinta a la anterior y absolutamente renovada. Tenemos que ser protagonistas, directos y eficaces. La posesión puede charlarse, porque hay que saber utilizarla. Pero hay algo que no tenemos que desaprovechar jamás, y es juntar a lo s talentosos para dar un espectáculo atractivo de fútbol, como la Selección Argentina exige y merece.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39