Argentina empató con Paraguay y obtuvo un punto con sabor a poco.

El Combinado Nacional hizo un partido correcto pero no alcanzó para derrotar a los de Eduardo Berizzo.



En un partido muy cargado, la Selección Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, enfrentó a Paraguay en el estadio de Boca Juniors, "La Bombonera". Realmente existieron muchos componentes que impiden dejar pasar a este partido como uno más. Fue duro y trabado, como se imaginaba en la previa. El juego se cortó en varias ocasiones.

Nos adentramos al partido. Paraguay fue mucho más que Argentina en el comienzo. Los dirigidos por "Toto" Berizzo le impidieron a la Albiceleste gestar el juego en su mediocampo. Presionaron alto y el marcaje era hombre a hombre. A la hora de atacar, se respaldaban en sus buenos futbolistas para desequilibrar en el 1 vs. 1.

Así fue cómo, en 20 minutos de partido, Miguel Almirón hizo una jugada maravillosa eludiendo a todas las marcas, hasta llegar a Lucas Martínez Quarta. El ex River se quedó quieto pero dejó su pié derecho detrás, y el árbitro interpretó que eso fue el motivo de la caída del ex Lanús, cobró penal y otro conocido por Argentina, Ángel Romero, de San Lorenzo, marcó desde los doce pasos.

Luego el partido se tornó más trabado de lo que estaba. El caso más resonante fue el de Ángel Romero y Exequiel Palacios. En un salto, el Paraguayo golpeó con su rodilla al actual hombre del Bayern Leverkusen. El Argentino no pudo continuar en el partido y, horas después, se confirmó que sufrió una fractura. Los médicos de AFA se contactaron rápidamente con Alemania y ya trabajan en la recuperación.

El ingreso de Giovani Lo Celso le cambió la cara a la Argentina. Le otorgó más dinámica y frescura, se asoció bien con Messi y llegaba mucho al área. Antes de que finalice el Primer Tiempo, el ex Rosario Central efectuó un córner y allí se elevó Nicolás Gonzáles, apuesta de Lionel Scaloni que estaba jugando de lateral por izquierda, remató de cabeza y puso el empate.



Esto motivó al plantel e intentaron presionar a Paraguay para que solo defienda y no pueda ni siquiera pensar en contraatacar. Lo sostuvieron por mucho tiempo y a pesar de algunas situaciones que resultaban fastidiosas para cualquier persona que veía el partido. Los de Berizzo cortaron mucho el juego y cometieron muchas infracciones. El árbitro perdonó muchas y sacó muy pocas tarjetas. 

Argentina y el VAR se volvieron a enfrentar después de aquél partido contra Brasil, en semifinales de la Copa América 2019. En este partido, Lionel Messi hizo un gol luego de un desborde de Nicolás Gonzáles, que asoció con Giovani Lo Celso y éste soltó para que el Astro rematara abajo a la derecha del arquero, al estilo Barcelona. Pero los asistentes vieron una falta que ocurrió segundos antes, el juego no se había cortado y, según las reglas, tenían la autoridad de anularlo. Y así fue.

Fue el puntapié inicial para que la Albiceleste "se enoje" y jugara mejor. Entendía que, de local, tenía que incomodar a Paraguay y hacerle sufrir el partido. Incluso Messi tuvo un tiro libre que el arquero Silva llegó a desviar la pelota que luego impactó en el travesaño. Lo arrinconó en campo propio pero faltó contundencia a la hora de definir. Lautaro Martínez tuvo situaciones pero no encontró el perfil para rematar.

El ingreso de Ángel Di María fue bueno. El futbolista de PSG se asoció con Messi e intentó pegarle al arco o enviar centros al área. Fue mucha frescura para una zona ofensiva que ya sentía el cansancio físico que le provocaban los centrales de Paraguay.

Fue un empate agridulce para una Argentina que jugó bien, tuvo la posesión de la pelota, fue profundo pero no eficaz a la hora de definir. Y eso, claro, te cambia el partido. Le faltó más para romper las líneas defensivas de los dirigidos por Eduardo Berizzo y eso, Lionel Scaloni deberá trabajarlo para enfrentar a Perú el 17 en Lima.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39