En un buen partido, Argentina le ganó a Bolivia en La Paz.

Después de 15 años sin ganar en la Capital Boliviana, Argentina dio vuelta el partido y logró 3 puntos claves.



La expectativa del partido pasaba por la administración de oxigeno que iba a hacer Argentina. E incluso, en los segundos y minutos iniciales se vio una Selección esperando en campo propio y tratando de evitar cualquier tipo de desorden táctico. Mientras que Bolivia tenía las claras intenciones de presionar y forzar el error.


Por ende, y aprovechando la ventaja de la localía, Bolivia tomó las riendas y una jugada avisó a Argentina. El histórico y siempre vigente Alejandro Chumacero envió un centro al área de Franco Armani, el arquero de River calculó mal la salida y Marcelo Martins cabeceó desviado. Fue una alarma que activó a los dirigidos por Lionel Scaloni y el que se animaba al principio era Leandro Paredes, intentando rematar desde afuera.


Ya con algunas imprecisiones en los pases, Argentina sufría la embestida de Bolivia. Con apenas 24 minutos de Primer Tiempo, apareció nuevamente la combinación entre Alejandro Chumacero y Marcelo Martins. El volante ejecutó un centro y el delantero cabeceó y puso el 1 a 0 para los locales. Baldazo de agua fría en La Paz.


Argentina quería continuar vigente en el partido y uno de ellos era Leandro Paredes, que se asoció con Messi luego de un córner y remató de zurda, la pelota se estrelló en el palo del arquero Boliviano Carlos Lampe, de esta manera, el envión anímico fue fundamental y la Albiceleste fue por más, apoyado en la jerarquía de sus futbolistas.


Lautaro Martínez, el máximo goleador de la Era Scaloni, apareció en escena y se adentró en el área, superó a las marcas y puso su pié para evitar el rechazo de los defensores de Bolivia. Así, llegó el empate de Argentina. Muy festejado por parte del Entrenador y sus dirigidos, que se fundieron en un abrazo al costado de la cancha.


Ya en el Segundo Tiempo, Argentina mantuvo la correcta actuación que desempeñó en el final de los primeros 45. Los laterales se animaron a profundizar más y llegar al área rival. De Paul, Martínez y Messi formaron un buen triángulo para gestar y definir jugadas. Se veía que la Selección estaba con valentía y confianza.


Otro de los más destacados fue el ex River y actual Bayern Leverkusen, Exequiel Palacios. El volante aportó pausa, pases y solidaridad. No fue egoísta y se asoció a la perfección con sus compañeros de la mitad de la cancha o los delanteros. Fue el nexo ideal para Messi, Lautaro y Ocampos. Tal es así, que en la puerta del área, él pausó y le dio la pelota al Toro, que remató desviado.


Seguía aprovechando su valentía y buen desempeño Argentina. Messi se recostó en el sector derecho, allí encontró confort y tranquilidad. Hizo una jugada que terminó desenvuelta en Lautaro, que se acomodó mano a mano contra el arquero Lampe y el guardameta Boliviano le quitó la posibilidad del doblete.


Argentina dominaba el juego y merecía más. Nuevamente Messi y Lautaro se asociaron. El de Barcelona jugó de derecha hacia adentro, le dio un pase al Ex Racing y Martínez terminó dejándole una muy buena pelota a Joaquín Correa, que recién ingresado aprovechó su frescura y sacó un remate potente que sentenció el 2 a 1 final.





La última vez que Argentina había ganado en la altura de La Paz había sido en 2005, cuando dirigía José Pékerman. Hoy logró un triunfo clave para cerrar una doble fecha perfecta desde el puntaje. 6 de 6. Arrancó con el pié derecho y debe mantenerse con confianza para enfrentar a Paraguay el 12 de noviembre y a Perú el 17 de ese mes.


- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39