Central sumó el cuarto refuerzo

 Alan Bonansea se convirtió en nuevo jugador Canalla, proveniente desde Lanús, firmando a préstamo hasta diciembre de 2021. El delantero ya entrenó hoy con su nuevo equipo.


Una nueva cara se sumó ayer al equipo de Cristian "Kily" González. En realidad, la cuenta oficial de Rosario Central lo hizo oficial en horas de la madrugada, cosa insólita que ya se había visto en la llegada del primer refuerzo, Emiliano Vecchio. Se trata de Alan Bonansea, delantero de 24 años que llega a préstamo desde Lanús hasta diciembre de 2021 sin cargo y con opción de compra. Su sueldo será a modo de productividad, es decir, cuanto más goles y más partidos juegue, más cobrará. Es oriundo de Villa Gobernador Galvez, a pocos minutos de Rosario.
Su llegada tiene que ver con un análisis profundo que hizo el entrenador al finalizar la serie de cuatro amistosos que disputó en esta extensa pretemporada. Allí vio que necesitaba alguien más en la delantera porque estaba jugando Lucas Gamba como "9" pese a no ser su posición y su baja altura. Bonansea, según contaron allegados al cuerpo técnico, estaba la en carpeta hace tiempo del actual DT y, por el motivo anteriormente contado, se decidió avanzar por él definitivamente en estos últimos días del mercado de pases.
Sin dudas que su 1.91m impondrá respeto en el área rival cada vez que le toque jugar, pero eso no garantiza que haga goles seguido o que le tiren 1000 centros por partido. Hay que buscar un funcionamiento acorde de los mediocampistas y extremos para abastecerlo.
Su última temporada la jugó en Atlético Rafaela, dónde convirtió cuatro goles en 20 partidos. El santafesino también tiene pasos por otros clubes del ascenso como Almagro y Mitre de Santiago del Estero. En el Granate, club dueño de su pase, no llegó a debutar.
El recién llegado ya se puso bajo las órdenes del Kily González y hoy ya entrenó con sus nuevos compañeros. La ventaja para él es que Central juega recién el lunes (último partido de la fecha, 21.15hs ante Godoy Cruz) y esto podría hacer que ocupe un lugar entre los concentrados y, por que no, sentarse por primera vez en el banco de suplentes de un Gigante de Arroyito vacío a causa del Covid-19.
Por: Ramiro Ferreyra