El Tigre no rugió

 El Matador de Victoria se reestrenó en la Copa Libertadores con el pie izquierdo. 

Giacopuzzi sufre ante el festejo de Guaraní. (Foto: Mundo Deportivo)

El equipo de Gorosito sigue en racha negativa en el certamen mas prestigioso de América. Antes, había caído 2-0 tanto con Palmeiras como con Bolivar. Ahora, y luego de mucho tiempo sin actividad, fue el turno de visitar Paraguay para enfrentar a Guaraní, que con esta victoria trepó a 6 unidades y se mantiene como escolta del grupo B. Por su parte, los de 'Pipo' miran desde el fondo de la tabla.

El encuentro en el estadio Rogelio Livieres comenzó pavorable para el conjunto argentino: a los 9 minutos, se conectaron Sebastián Prieto y Pablo Magnín tras un insólito error de Iván Ramírez, lateral aborigen. El marcador izquierdo de Tigre recuperó la pelota y asistió de gran forma al centrodelantero, quien definió aún mejor con un potente remate de zurda. Así, la visita daba la sorpresa y sumaba sus primeros 3 puntos en la copa. 

El Matador tuvo un buen primer tiempo, en donde fue superior buena parte, teniendo a un Diego 'Cachete' Moralez encendido. Del lado de Gustavo Costas, poco y sin encontrarse en el campo, hasta el minuto 26, cuando Bautista Merlini, ex San Lorenzo, sacó provecho de un rebote para igualar la acción en Asunción y de esta manera, irse en parda al descanso.  

La segunda parte cambió el trámite del partido. El elenco que milita en la Segunda de nuestro país se quedó y Guaraní, de la mano de los ingresados Cecilio Domínguez y Nicolás Maná, creció y creció. A pocos minutos de su ingreso, el ex extremo de Independiente, fabricó un penal que luego cambió por gol. En solo 10 minutos en el terreno, el atacante que sonó para Boca, comenzaba a ser de lo mejor. 

El 'Legendario', que a los 20 del complemento ya lo había dado vuelta, aprovechó el envión y fue por más. A falta de 7 para el final, nació una gran jugada colectiva: asistencia de Cecilio y tremenda maniobra de Edgar Benítez, que marcó un golazo para liquidar el asunto. 

Con todo definido, Ángel Benítez puso cifras definitivas sobre la hora. Tras un gran despliegue de su compañero, el volante solo tuvo que empujarla para anotarse en el marcador. Fue el sello de un triunfo merecido para los paraguayos, que crecen en el grupo y sueñan con meterse en octavos a falta de tres jornadas. Lo de Tigre no fue malo al comienzo pero el gran parate le pasó factura. Sigue hundido, a tres unidades del tercero Bolivar y todo parece indicar que apuntará, al menos, ingresar a la Sudamericana que se reinica a fines de octubre.