¿Se salen parte de las columnas vertebrales de Avellaneda?

En Independiente las aguas parecían calmas, hasta que apareció Boca como nuevo club para llevarse al goleador del campeonato Silvio Romero. Agregamos que Alan Franco está desanimado por su pase. 


Entre ayer y hoy en la sede de Independiente no llegó ningún llamado, pero si llego al celular de Silvio Romero. Boca llamó a Silvio para negociar su cláusula de salida de U$d 1.400.000 que la dirigencia del rojo le había puesto, cuando la relación estaba alterada con el jugador. 

La respuesta del jugador fue que no iba a ejecutar esa cláusula y que quería que negocien los clubes entre sí, para que también al rojo en este difícil momento económico, le entre algún respiro.

Desde Avellaneda hay mucho enojo, y rabia por la actitud de Juan Román Riquelme de haber contactado al jugador para pedirle que vaya a Boca, y no haber llamado a Independiente para la negociación 

Para finalizar la novela de Romero, los diablos de Avellaneda, le va a responder al xeneize que la cláusula de rescisión fue pactada en una relación diferida a la que actualmente se comparte. Agrega también que, van a querer el 50% del pase de Iván Marcone, y el 50% de Gustavo Bou. 

Del lado de Alan Franco, se cayó el pase de Dynamo Zagreb y el jugador por al menos estos dos días decidió no entrenarse y cortar las videollamadas vía Zoom. Además cabe destacar que está muy disconforme, desanimado y rabioso con el club porque es el segundo pase millonario que al jugador le llega para cambiar su rumbo de vida pero sin embargo al club no le sirven dichas propuestas. 

En este caso el club de Avellaneda cuando recibió la oferta de Alan y vieron que pedían U$D 2.000.000, rechazaron esa oferta y le pidieron al club croata, sumarle U$D 2.300.000 para llegar a un numero de 4.3 millones. Los de Dynamo aceptaron y allí fue cuando Independiente en la etapa de negociación sumaron U$D 2.000.000 para llegar a los 6 millones por él. 

Desde Croacia todo se enfrió no pensaron en mejorar la oferta, e hizo estallar al jugador y ya no entrenó por dos días.