Agónico triunfo del Submarino Amarillo

Con gol de Manu Trigueros en el epílogo, el Villarreal consiguió una valiosa victoria sobre el Celta de Vigo en Balaídos, con la que se mantiene con esperanzas de clasificar a las copas europeas. En el equipo local fue titular el ex Boca Lucas Olaza.


Se reanudó la Liga española y el Villarreal tuvo un regreso feliz a las canchas, sin el público que siempre acompaña. En su visita a la ciudad de Vigo, el Submarino Amarillo venció sobre la hora a Los Celtistas gracias al gol de Manu Trigueros, para ponerlo nuevamente en la pelea por la clasificación a la próxima Champions League o Europa League. 

A pesar del parate futbolístico, el conjunto visitante no mostró indicios de padecer decaimientos en su juego y en el estado físico de sus jugadores. Los dirigidos por Javier Calleja fueron dominadores absolutos en todo el encuentro, y luego de haber generado varias ocasiones claras, los Amarillos lograron marcar sobre el final para de esa manera llevarse los tres puntos a casa. 


El primer tiempo tuvo al Villarreal como único protagonista, con Cazorla en un gran nivel siendo el artífice del buen juego colectivo del equipo. Aunque no tuvieron profundidad en los últimos metros y llegaron muy poco al arco de Los Celestes, manejaron la pelota a su placer y el Celta no pudo salir de su mitad de cancha por el constante asedio de la visita. Un remate de Vicente Iborra en el área chica, tras una buena asistencia de Mario Gaspar, que contuvo Rubén Blanco con una gran atajada, y un mano a mano que le tapó el portero Celtista a Paco Álcacer luego de un magnífico pase filtrado de Gerard Moreno, fueron las más claras del conjunto de Castellón en la primera etapa. Mientras que los dirigidos por Oscar García tuvieron un flojo desempeño y la única chance de peligro que tuvieron fue un remate de Rafinha desde afuera del área que pasó rozando el segundo palo de Sergio Asenjo, que se convirtió en el arquero con más vallas invictas en la historia del club (68 en 203 partidos).


En el segundo tiempo, el Villarreal comenzó jugando de la misma forma que en los primeros 45 minutos, imponiendo su excelente juego en equipo y teniendo la posesión de la pelota. Sin embargo, gracias a la extraña variante que realizó Calleja sacando a Cazorla, que por el momento era la principal figura del partido, los locales crecieron y empezaron a tener más el balón, al contrario de la visita que tuvo una caída en su rendimiento. De ahí en más el encuentro se tornó muy parejo, sin muchas acciones en ambos arcos. El Submarino Amarillo tuvo dos situaciones clarísimas para llegar al gol, que no se concretaron: primero un buen avance en velocidad del nigeriano Samuel Chukwueze por la banda derecha que culminó con un remate de este en el área atrapado sin problemas por Blanco. Y luego, una gran jugada individual del colombiano Carlos Bacca, que ingresó al área desde la derecha amagando a tres defensores del Celta y cuando quedó mano a mano con el joven arquero español la punteó con el otro pie al primer palo, pero su remate se fue increíblemente al lado del poste. Desde ese momento parecía que el partido iba a termina en empate sin goles. Sin embargo, en el primer minuto de adición apareció Manu Trigueros, quién había ingresado en el complemento, para convertir el 1 a 0 final luego de una serie de rebotes (ayudado por el desvío en la pierna de Jeison Murillo). 


Con esta victoria, el Villarreal se volvió a acercar a los puestos de copas europeas ubicándose noveno con 41 puntos. La próxima fecha recibirá al Mallorca en el Estadio de la Cerámica el martes a partir de las 14:30. Mientras que el Celta Vigo se hunde en la tabla y tras esta derrota quedó a sólo un punto de entrar a la zona de descenso directo (se encuentra en el puesto 17 con 26 unidades). En la jornada 29 visitará al Valladolid en el Estadio José Zorrilla el miércoles desde las 14:30 hs. 

Por: Alan Easdale.
Twitter: @alaneasdale94.