El homenaje a José Omar Pastoriza

A 77 años del nacimiento de José Omar Pastoriza, la leyenda que se consagró en la página grande del Club Atlético Independiente.

Pato eterno · INDEPENDIENTE
2004 | Dirigiendo el entrenamiento matutino del CAI.
Surgido de las inferiores de Rosario Central, en 1962 dio el salto a primera en Colón por dos años hasta que lo compró Racing Club en 1964. Su gran rendimiento hizo que Juan Carlos Lorenzo lo llevara al Mundial de Inglaterra en 1966, a pesar de que debutó oficialmente con la albiceleste en 1970: disputó 18 cotejos y anotó un gol. Luego del rotundo fracaso en el certamen internacional tuvo que cruzar una cuadra para jugar en Independiente y allí obtuvo el 100% de su palmarés como jugador: Nacional '67, Nacional 70' y 71', y la mítica Copa Libertadores en 1972. Posterior a la obtención de la competición americana jugó en el Mónaco de Francia hasta 1976 y dio por finalizada su carrera como futbolista habiendo jugado casi 15 años en la élite.

En el año de su retiro empezó su trayectoria como entrenador en el "Rojo" y ahí llenó sus logros por completo como director técnico: madrugó con la Interamericana '76, los Nacionales 77' y 78', y el Metropolitano '83. Para su total consagración, fue el DT de la séptima Libertadores '84 y de su segunda y última Intercontinental ganada al Liverpool por 1 a 0 marcado por José Percudani en Japón.

Condujo técnicamente también en nuestro país a la "Academia", Boca, Talleres por cuadruplicado, Argentinos Juniors y Chacarita. A su vez dirigió al Bolívar de Bolivia, a Millonarios de Colombia, en Brasil a Gremio y al "Flu", y en el viejo continente al Atlético Madrid. A nivel selecciones lo hizo con El Salvador y Venezuela. En su retorno a la institución de Avellaneda a fines de 2003, lo dejó en la decimotercera posición del Clausura 2004. 

A menos de dos semanas para el comienzo del Apertura, exactamente el 2 de agosto, a sus 62 pasó a la inmortalidad. Dejó una huella imborrable en el fútbol argentino, y la leyenda cuenta con su nombre patentado en el vestuario del Libertadores de América.

- Gonzalo López