A 35 años de la tragedia de Heysel

Pasaron más de tres décadas de aquella final de la Champions League entre Liverpool y Juventus, en la que los Hooligans atacaron violentamente a los Tifosis, provocando así avalanchas en donde fallecieron 39 personas y hubo más de 600 heridos.


En esta época de Pandemia, en la que nos pasamos los días recordando los buenos momentos del fútbol, las grandes finales y los partidos más emotivos, hoy pararemos la pelota y nos tomaremos un minuto para rememorar a las víctimas de uno de los hechos más oscuros en la historia de este deporte. 

Un 29 de mayo de 1985, Liverpool y Juventus se medían en la final de la Champions League en el Estadio de Heysel en Bruselas (Bélgica). Todo era festividad, porque se esperaba un gran partido entre los dos mejores equipos del mundo por esa época. Por un lado, la Vecchia Signora venía de ganar tres ligas italianas en cuatro años (1980-81, 81-82 y 83-84), y la Recopa y Supercopa de Europa de 1984. Y por otro lado, el conjunto ingles estaba atravesando los años más consagratorios de su historia al ganar cinco ligas locales (1978-79, 79-80, 81-82, 82-83 y 83-84), cuatro Copas de la Liga al hilo (del 80 al 84) y la Copa de Europa (Champions League) de 1983-84. Pero en la previa del encuentro, pasó lo que nadie se esperaba: un enfrentamiento entre Hooligans y Tifosis que terminó en tragedia. 


Ya había un clima tenso entre las dos parcialidades, porque en enero de 1985 el equipo italiano derrotó por 2 a 0 al conjunto inglés en la Supercopa de Europa. Dicha final, en la que se enfrentaron el ganador de la Copa de Europa y de la Recopa europea de la temporada anterior, fue a partido único en Turín, ya que no encontraron fecha en el calendario para disputar la vuelta en Liverpool, lo que provocó el enojo de los fanáticos de los Reds. Y pocos meses después, se volvían a ver las caras en otro partido definitorio.

Pesé a que Bruselas había ganado la votación para ser sede de la final del campeonato más importante del continente, ese día el Estadio de Heysel se encontraba en pésimas condiciones. Además de contar con un operativo policial nefasto, las tribunas del estadio eran deplorables y la valla que dividía ambas hinchadas parecía que se iba a caer en cualquier momento. Y una hora antes del pitido inicial, se produjeron los incidentes.

Todo comenzó con proyectiles que se tiraban desde las tribunas. Y luego, los Hooligans se lanzaron con furia sobre los Tifosis, demostrando porque se la conoce como la hinchada más violenta del mundo. En un intento de huida, los fanáticos italianos se amontonaron entre la desesperación y el temor, lo que provocó avalanchas y posteriormente la caída de uno de los muros de contención, dejando un saldo de 39 muertos y cientos de heridos. 


A pesar de este hecho tan terrible, el partido se jugó de todas maneras por decisión de la UEFA, que quería que se disputara para que no haya más incidentes. La Juventus terminó quedándose con su primera Champions League en la historia, tras vencer por 1 a 0 al Liverpool gracias a un penal polémico convertido por Michel Platini, pero ese día no hubo celebración. El título ganado quedará opacado para siempre por lo que ocurrió esa tarde en Bruselas. 

Luego del encuentro, la UEFA determinó que los hooligans fueron los responsables de la tragedia y castigó severamente a los clubes ingleses, y en mayor medida al Liverpool. Los Reds sufrieron la prohibición de participar en competencias internacionales por 10 años, aunque luego se redujeron a seis. Mientras que los demás clubes ingleses fueron sancionados con 5 años de no participación en dichos torneos. Esto provocó que no se disputara la Supercopa de Europa de 1985, ya que la Juventus tenía que jugarla con el Everton, que era uno de los equipos sancionados. 

Por: Alan Easdale. 
Twitter: @alaneasdale94.