Una goleada para toda la vida

A casi 6 de años de un hecho único en la historia del fútbol mundial, la selección de Alemania goleaba por 7-1 a Brasil en las semifinales del Mundial 2014.

Un 8 de julio de 2014, en Belo Horizonte se vivió uno de los momentos más impactantes y sorprendentes de la historia de los mundiales.En el duelo correspondiente a la primera semifinal del Mundial, se vieron las caras Brasil, el anfitrión y Alemania, el resto es historia.

En la previa del encuentro, todo el mundo apostaba por Brasil pensando que es local y por mística en los mundiales tenia altas chances de pasar a la final, eso pensábamos, pero la realidad mostraba otra cara. Alemania llegaba a este encuentro desplegando un gran fútbol y demostrando que era la selección que mejor jugaba, en cambio Brasil llegaba con más dudas que certezas y con la baja de Neymar, su máxima figura que se encontraba lesionado.

Al momento que comenzó a rodar la caprichosa, se notó la gran diferencia futbolística entre ambas selecciones. Una sabia a que jugaba y otra que se resguardaba en un milagro. Y de manera temprana, la selección germana pegaría primero y abría el marcador a través de Müller.


Una vez que Alemania se puso en ventaja, las cosas resultaron más fáciles de lo que todo el mundo pensaba, uno gol tras otro era el desarrollo del partido dejando el partido 5-0 al termino de los primeros 45 minutos, para el alivio de Brasil porque unos minutos más y se convertía en papelón.

Un estadio hundido en el silencio y con la gente entre el llanto y las lágrimas, se vivía un clima impensado en Brasil, un resultado parcial humillante ante los ojos de todo el mundo. Después del Maracanazo, era muy difícil pensar que la Verdeamarella sufriera una humillación más grande en la historia de los Mundiales.

Y la fiesta alemana culminaría con un 7-1, un resultado totalmente impensado y nunca antes visto, ya que, se trataba de un partido entre dos grandes selecciones históricas. Dicho resultado se convirtió en la derrota más humillante en la historia de Brasil y posiblemente es la más sorprendente en la historia de todos los mundiales. Para encontrar una caída peor o de la misma magnitud, hay que remontarse al mítico Maracanazo de 1950.


La gente shockeada ante un resultado tan abultado que no creían que era cierto y soñaban con que solo fuera un sueño, pero era la cruda realidad y estaba antes sus ojos. Lágrimas y llantos desconsolados era la descripción de la gente en las tribunas.

Brasil tenía el sueño de levantar el título en su casa frente a su gente, pero se tuvo que quedar con las ganas y para colmo si ya era suficiente con el Maracanazo, ese 8 de julio de 2014, nacería un nuevo mito: el Mineirazo, un suceso que quedara grabado en la historia grande del fútbol mundial.

Por: Agustín Varela / @VarelaAgustin10