Cuando el Milán daba miedo

El conjunto italiano sin dudas no goza del mejor momento de su gran historia, sin embargo durante varios años, supo dominar el fútbol italiano y toda Europa.

Cuando nos referimos al Milán, estamos hablando de uno de los clubes más grande del mundo y posiblemente, del equipo más grande de Italia, aunque su presente no sea el mejor.

Pero la realidad del elenco italiano no es nada buena, ya que, no brilla en el plano internacional hace tiempo y en los últimos años no pudo competir ni siquiera en los primeros puestos, porque el campeonato italiano no lo gana hace nueve años. Sin embargo, durante varios años el rossonero miro a todos desde lo más alto del mundo.


Si hablamos del mejor momento del equipo italiano, nos tenemos que remontar en el tiempo cuando Arrigo Sacchi era el entrenador, donde se vio el mejor Milán de la historia, un equipo que conquisto cada título que se le cruzaba y, además, deslumbraba con su estilo de juego.

Ese Milán iba a conquistar la Copa de Europa en dos oportunidades y de manera consecutiva, con el tridente holandés como las grandes figuras, compuesto por Van Basten, Gullit y Rijkaard.

La primera fue en el año 1989 y con el agregado que salió campeón invicto, donde despacho sin problemas a los equipos que se les cruzo e incluso en semifinales destruyó al Real Madrid por 5-0. Luego, la final iba a ser un trámite goleando al Steaua Bucarest por 4-0. Además, unos meses más tarde, los dirigidos por Sacchi levantarían la Copa Intercontinental venciendo a Atlético Nacional por la mínima.

En la temporada siguiente, iba a repetir la fórmula del éxito y nuevamente reinaría el viejo continente obteniendo el bicameponato en la Copa de Europa venciendo en la gran final al Benfica por la mínima. Y tan como lo hizo el año anterior, volvería a levantar la Intercontinental luego de golear por 3-0 a Olimpia y ratificar que era el mejor equipo del mundo sin discusión.


Y la continuación de la dinastía dorada iba a seguir de la mano de Fabio Capello, quien remplazaba a Sacchi y que, bajo su conducción, siguieran los éxitos del rossonero. Con Capello en el banco, el Milán iba a encadenar un invicto de 58 partidos durante los años 1991 y 1993.

Además, el equipo italiano parecía que jugaba cada vez mejor y también todo se facilitaba con sus grandísimos jugadores como Marco van Basten, Ruud Gullit, Paolo Maldini y Franco Baresi, piezas fundamentales en el ataque y en la defensa de ese equipo.

Pero el punto máximo de ese equipo lo iba a conseguir en la Copa de Europa del año 1994, cuando humillo en la gran final al “Dream Team” del Barcelona de Cruyff por 4-0. También, Capello conquisto cuatro de los cinco Scudettos que jugo, de los cuales tres fueron de manera consecutiva. Dejando en evidencia el gran dominio del Milán en la década del 90.


Y la última gran etapa que pudimos apreciar de este grande de Italia en su máximo esplendor, fue sin dudas bajo el mando de Carlo Ancelotti, el cual estuvo al mando del Milán durante ocho años desde el 2001 hasta el 2009.

En el año 2003 iba a obtener la Champions League venciendo nada más ni nada menos que a la Juventus, quizás al tratarse de uno de los clásicos más grande del mundo, podemos decir que la copa más importante de la historia del club, por la magnitud de la rivalidad. Y al año siguiente, el equipo de Ancelotti conquistaría la Serie A.

Y en el año 2007, fuimos privilegiados al ver hasta el momento la última gran función del gigante de Italia. Con Kaka como la principal figura del equipo, iba a conducir al Milán a su séptimo título en la Champions League, donde en la final venció al Liverpool por 2-1 y se quedó con la orejona. Meses más tarde, también se adjudicaría la Supercopa europea y el broche de oro se lo llevaría en diciembre de dicho año, cuando venció por 4-2 a Boca y se quedó con el Mundial de Clubes.


Y todos eso años dorados hicieron del Milán uno de los mejores equipos del mundo y unos de los más ganadores, pero la actualidad del rossonero es completamente distinta y atraviesa unos de los peores momentos de su historia. Un gigante que permanece dormido, soñando con todos los títulos que lo hicieron tan grande y en algún momento tendrá que abrir los ojos para volver a competir contra los mejores equipos, que es donde pertenece.

Por: Agustín Varela / @VarelaAgustin10