El City lo dio vuelta en un suspiro y se llevó un triunfazo del Bernabéu

Con goles de Kevin de Bruyne (penal) y Gabriel Jesús, el Manchester City venció 2-1 al Real Madrid (Isco) en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, y se vuelve a Inglaterra con una gran ventaja bajo el brazo.



El Manchester City comenzaba a encarar la fase final de la UEFA Champions League con una motivación diferente. Con la sanción de dos años sin competencias internacionales impuesta por la UEFA, en Manchester saben que si no es ahora, tendrán que esperar un largo rato para ganar la orejona. Su primera parada era Madrid, contra un Real que venía de perder la punta en la liga española y quería recuperarse arrancando con el pie derecho los octavos de final.

El primer tiempo fue muy chato. Ambos equipos estaban más preocupados por mantener el orden y estudiar a su rival que por encontrar maneras de atacar. Hubo una chance clara por cada lado, con un remate de Gabriel Jesús dentro del área que contuvo Thibaut Courtois y un cabezazo de Karim Benzema que sacó Éderson. Fuera de esas situaciones, los primeros 45 minutos fueron bastante ‘tranquilos’, sin grandes sobresaltos y con una particular impresión: Zinedine Zidane no parecía tener problema en firmar un empate en cero en su casa. Al menos eso se vio en el terreno de juego, con un Madrid poco claro y no tan asociativo.

Sin embargo, el segundo tiempo iba a arrancar de manera diferente. El Real Madrid salió un poco más envalentonado a buscar el partido, y el Manchester City imponía condiciones en el Bernabéu, tratando de ser protagonista. A los 60 minutos el marcador se iba a abrir: un error defensivo entre Nicolás Otamendi y Rodri derivó en Vinícius corriendo ante Kyle Walker y asistiendo brillantemente a Isco, que definió mano a mano ante Éderson para poner el 1-0. Al City, no obstante, no le iba a pegar el gol. De hecho, se empezó a agrandar a medida que pasaban los minutos. Kevin de Bruyne, de gran partido, era el que manejaba los hilos del ataque citizen. KDB fue el que encaró por la banda izquierda, clavó los frenos y sacó un hermoso centro pinchado para el cabezazo de Gabriel Jesús (forcejeando con Sergio Ramos) que fue un demonio para la defensa madridista. A los 83’, Raheem Sterling, que había ingresado desde el banco, encaró por afuera y fue derribado por Carvajal. De Bruyne fue el encargado de cambiar penal por gol, y el City en menos de diez minutos le daba vuelta el partido al Madrid. Pero eso no fue todo: Sergio Ramos tuvo que derribar a Jesús que se iba solo para el tercero y se fue expulsado por último recurso, así que se perderá el partido de vuelta.

Los citizens dieron el golpe en la Casa Blanca, y se llevan un muy buen resultado para el segundo capítulo en el Etihad Stadium. Los de Zizou, por su parte, tendrán un desafío muy complicado, ya que tendrán que remontar dos goles de visitante. Habrá que esperar.