La construcción de Lionel.

Scaloni planificó su idea en la Selección. Con aciertos, pero también con errores que se pueden corregir.



Argentina continúa transitando sus primeros pasos de la renovación. Esta última fecha FIFA deja conclusiones pero también interrogantes que surgen a partir de las falencias encontradas en un partido. 

En el fútbol, la competitividad cumple un rol fundamental. Existen equipos que corrigen al instante un mal desempeño y vuelven a resurgir. En el partido contra Alemania, la Selección afirmó que sí cuenta con este factor. Cayendo 2 a 0 en un muy mal primer tiempo, supo reacomodarse y empatar el partido. 

A Argentina todavía le falta jugar bien, con una idea más notoria y afirmada, conseguir intérpretes acorde para llevar a cabo el plan del Cuerpo Técnico. La finalización del período de pruebas puede ser el puntapié inicial para esto, ya que Scaloni no puede seguir experimentando, aunque sus experimentos hayan resultado de manera positiva.



Los interrogantes comienzan (o están) atrás. Marcos Rojo no se desempeña habitualmente en su Club y de repente es titular en una Selección todavía desconocida para él. Juan Foyth, que es central, juega de lateral derecho por urgencias. No es lo mismo, ni para ellos, ni para sus compañeros. Esto condiciona y puede afectar el rendimiento del equipo

Leandro Paredes, el número cinco indiscutido de Scaloni, todavía sufre en partidos con rivales ofensivos. Su virtud no es defender, si no atacar. Probablemente, la inclusión de él en este equipo permite reconocer la idea del Entrenador, que es la de un planteo ofensivo. Así como potenció a Lautaro Martínez en el área, o convirtió a De Paul como un conector entre el mediocampo y la delantera.

El técnico tiene que convocar jugadores que él crea acordes para su equipo, pero debe contenerlos. No es justa la "expulsión" de la alineación si ese jugador no responde, más cuando se trata de chicos jóvenes. Scaloni cumple este punto con Paulo Dybala, que siendo un excelente jugador, sigue sin deslumbrar en la Selección. Pero sin embargo, Lionel sigue apostando a él, y eso para el jugador es vital y le sirve como motivación. Es importante que las urgencias no se adueñen de la cabeza del Entrenador.

Como toda construcción, requiere de tiempo, de trabajo, de personas que hacen más y otras menos. El edificio de Scaloni está yendo ben, pero si algo falla. no debe derrumbarse. La base está, faltan corregir cosas, pero esas cosas no deben afectar, si no más bien solucionar.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39