Hradecky evitó el dolor de cabeza

La gran tapada del arquero finlandés fue una aspirina para el Leverkusen en un partido en el que Lucas Alario también fue protagonista

Paulinho celebra el gol del empate
Paulinho celebra el gol del empate

Corría el minuto 96 y Timo Becker se escapaba por banda izquierda, nadie podía alcanzarlo, era la última y un gol ahí quebraría la mala racha del Schalke de 11 partidos seguidos sin ganar, a la vez que alejaría al Bayer 04 de los puestos de Champions.

El centro fue muy bueno y Michael Gregoritsch se elevó para conectar de cabeza con un remate muy bien esquinado al palo izquierdo, pero apareció Hradecky para responder al llamado de emergencia de su equipo y con una volada espectacular salvó del infarto a los hinchas del Leverkusen.

El arquero de 30 años no tuvo demasiado trabajo, pero estuvo ahí cuando todo parecía perdido. El Schalke 04 solo le generó algo de peligro durante el primer tiempo con dos bombazos de fuera del área por parte de McKennie y Caligiuri que el guardameta pudo contener de manera eficiente.

Otro de los jugadores que dio que hablar en el partido fue el argentino Lucas Alario, quien tendría en su cabeza varias chances de gol muy claras que no pudo concretar. El ex River llegaría a convertir luego de un tiro libre que cabeceó, pero el árbitro se lo invalidó por offside.

Tiempo después protagonizaría uno de los momentos más polémicos del encuentro. Luego del controversial penal que ejecutó Caligiuri y le dio la ventaja al Schalke 04, Alario casi convierte en una jugada en la que su equipo había devuelto el balón porque sus rivales la habían echado fuera para que se atendiese a un jugador.

Automáticamente, los jugadores del conjunto azul se le echaron encima al argentino recriminándole su actitud. El árbitro separó a los futbolistas luego del encontronazo y decidió amonestar a un hombre del local y también al “Pipa”, aunque no se entiende por qué, ya que solo se alejó y no participó en ningún conflicto.

De allí en más, cada vez que Alario tocaba un balón el encargado de ambientar el partido con las hinchadas hacía sonar silbidos en señal de desaprobación por lo que hizo el delantero del Leverkusen. A mi parecer, este accionar no fue para nada correcto.

El Bayer necesitaba conseguir el empate pronto, ya que no le quedaba demasiado tiempo, por lo que Peter Bosz eligió como remedio meter cambios ofensivos para ir a buscarlo. Sinkgraven y Paulinho entraron para meter centros y Volland para ir a cabecear junto al “Pipa”.

A 10 del final, Wendell desbordó por izquierda hasta llegar al fondo y metió un centro atrás que el central Kabak no pudo despejar, ni tampoco el lateral Miranda, quien en su intento de evitar la caída de su valla terminó convirtiéndose un gol en propia puerta.

Con ese envión, el Leverkusen atacó con más ímpetu para conseguir la victoria mientras que el Schalke siguió replegado y solo tuvo esa última jugada en la que Hradecky se vistió de médico para salvar a los suyos. Con este empate, el Leverkusen entra en puestos de Champions tras superar por un punto al Monchengladbach.

 

- Leonel A. Porto / Instagram: @leo_porto15