El semillero del Funebrero

En este informe, les proponemos repasar los mejores futbolistas que surgieron en las inferiores de Chacarita Juniors en los últimos tiempos, y que todavía siguen en actividad.




A pesar de la crisis económica que atraviesa el club ya hace varios años, y a las malas dirigencias que llevan al conjunto de San Martín a permanecer en el ascenso, el Funebrero siempre se destacó por las muy buenas divisiones inferiores que posee, sacando jugadores con muchas condiciones y gran futuro, los cuales a fin de cuentas terminan manteniendo de pie a la institución gracias a sus ventas y los ingresos de dinero que generan. A continuación, les dejamos algunos futbolistas que salieron del Funebrero y dejaron una huella importante en el fútbol, tanto a nivel nacional como internacional.

En el Campeonato de Primera B Nacional de 1998/99, un tal Diego Rivero debutaba con la camiseta de Chacarita Juniors en el empate 1-1 frente a Arsenal de Sarandí. El Burrito tuvo luego una gran trayectoria, pasando por Pachuca y Cruz Azul (México), San Lorenzo, Boca y Argentinos. En el Ciclón obtuvo el Torneo Clausura de 2007, en el Xeneize consiguió el Torneo Apertura de 2011 y la Copa Argentina 2012, y además logró treparse a la máxima categoría del fútbol argentino con el Bicho en 2014. Por su parte, en el Funebrero fue parte de los ascensos de 1998/99 y de 2017, en uno siendo una joven promesa y en el otro capitán e ídolo. Rivero disputó 273 encuentros con la camiseta del Tricolor, y ocupa la quinta posición en la tabla histórica. Hoy en día, a sus 38 años, es parte del plantel que dirige el Pampa Biaggio en Chacarita, disfrutando de sus últimos momentos como futbolista.

Diego Rivero, ídolo y referente del club.

Aunque muy pocos lo recuerdan, Javier Pinola tuvo sus inicios como profesional en Chacarita Juniors, allá por el año 2003, donde participó en tan solo 45 partidos y rápidamente dio el salto al fútbol europeo, cuando el Atlético Madrid (España) lo compró. Allí no rindió como era esperado, y volvió a Argentina para jugar en Racing, donde sumó minutos y tuvo un buen paso, el cual lo terminó devolviendo al viejo continente para seguir su carrera en el Nuremberg (Alemania). En el equipo germano disputó 261 encuentros en diez años y ganó una Copa de Alemania, la cual llevó al Nuremberg a tenerlo como máximo referente, e inclusive a poseer una tribuna de su cancha con su nombre. Luego, el Chacho Coudet lo trajo a Rosario Central, donde se asentó y acomodó rápidamente en el fútbol argentino, para luego arribar al River Plate de Marcelo Gallardo y ser parte fundamental de un ciclo que va a quedar por siempre en la historia del Millonario.

Javier Pinola enfrentando a River, club donde jugaría 15 años después.

Otro jugador que se fue de muy chico y de forma silenciosa fue Ignacio Piatti, quien disputó 50 partidos y convirtió 10 goles en Chacarita, y prontamente pasó al futbol francés para jugar en el Saint-Ettiene, donde no tuvo un buen ciclo. Luego, jugó en Gimnasia, Independiente y Lecce (Italia), para terminar cayendo en San Lorenzo, club donde tuvo su etapa de consagración. Llegó de la mano de Juan Antonio Pizzi, quien le dio la chance de jugar en el equipo que salió campeón del Torneo Inicial 2013. A raíz de la salida de Pizzi se da el arribo del Patón Bauza, quien condujo al Ciclón a obtener su primera Copa Libertadores en 2014, a pesar de que Nacho ya había abandonado al conjunto azulgrana en semifinales para ser traspasado al Montreal Impact. En la MLS fue partícipe de 143 encuentros, con un promedio de un gol cada dos partidos. En este momento, Piatti retornó a sus 35 años a San Lorenzo para demostrar que todavía está para grandes cosas.

Ignacio Piatti jugando para Chacarita en 2004.

Juan Manuel Insaurralde tuvo su estreno con la camiseta del Funebrero en el año 2003, donde disputó 120 partidos e hizo 9 tantos. A causa de buenas actuaciones, Newell's se lo llevó para jugar en primera en 2008, y se consolidó en un gran equipo que fue subcampeón del Torneo Apertura 2009. Luego, su carrera siguió en Boca Juniors cuando Claudio Borghi decidió incorporarlo. Allí tuvo un paso exitoso, consiguiendo cuatro títulos nacionales: Torneo Apertura 2011, Copa Argentina 2012, y los torneos de Primera División de 2017 y 2018. Además, pasó por el Spartak Moscú (Rusia), PAOK (Grecia) y Chiapas (México) hasta llegar al Colo Colo, club donde se encuentra hoy en día. Allí, el Chaco obtuvo la Copa Chile siendo un referente y un jugador importante en la defensa del conjunto chileno.

El Chaco Insaurralde festejó nueve goles en el Funebrero.

Un jugador que aprovechó muy bien su vuelta al club fue Javier Toledo, quien debutó en la temporada 2005/06 con Chacarita, después estuvo a préstamo en Sarmiento y Deportivo Cuenca (Ecuador), y retornó al Funebrero en 2008 para ser el delantero elegido por el Ruso Zielinski para liderar al equipo en el ascenso a Primera División. Luego, el Tanque pasó por Al Ahli (Arabia Saudita) y Atlético Paranaense (Brasil) hasta recalar en Rosario Central, donde participó en la vuelta a Primera, siendo el máximo artillero del plantel. Posteriormente, jugó en Colo Colo (Chile), Peñarol (Uruguay), San Martín de San Juan, Estudiantes de La Plata y Sol de América (Paraguay) hasta que Zielinski lo contrató en Atlético Tucumán para reforzar al equipo, y así ser su "nueve", al igual que hace diez años atrás en Chaca.

Javier Toledo, goleador y figura en el ascenso de la temporada 2008/09.

Un defensor con alma de delantero, de esa forma se puede describir a Lisandro López, quien en sus inicios jugaba como atacante, pero una vez que quedó en las inferiores de Chacarita pasó a jugar de marcador central. El Licha debutó con la Tricolor en 2009, ya con el club en primera, donde disputó 25 encuentros y convirtió dos tantos. Rápidamente, Arsenal puso sus ojos en él y Gustavo Alfaro se lo llevó para que se convirtiera en uno de los pilares de su defensa. Allí, el futbolista ganó el Torneo Clausura 2012, la Supercopa Argentina 2012 y la Copa Argentina 2012/13, y gracias a su muy buen rendimiento emigró a Europa. Jugó en el Getafe (España), Inter (Italia), Genoa (Italia) y Benfica (Portugal), equipo donde dejó una huella importante, siendo parte de un plantel que consiguió nueve títulos nacionales en tan solo cuatro años. En 2019 arribó a Boca Juniors, club en el cual es una pieza clave de la defensa, y donde ganó la Supercopa Argentina 2019 y la Superliga Argentina 2020.

Lisandro López luego de convertir un gol en la temporada 2010/11.

En octubre de 2010, Matías Zaldivia debutó frente a la CAI en la derrota por 1-0, cuando apenas tenía 19 años. Sin sumar minutos pero siendo parte del plantel, el Cabezón vivió en carne propia el descenso de 2011 a la segunda categoría. Tuvo la chance de disputar 45 partidos con la casaca del conjunto de San Martín, pero en 2012 y debido al mal manejo de la dirigencia de turno, Zaldivia fue traspasado a Arsenal de Sarandí sin dejarle ni un centavo a Chacarita. En el Arse obtuvo la Copa Argentina 2013 y la Supercopa Argentina, para luego ser fichado por el Colo Colo en 2016. En el equipo chileno, el futbolista llegó siendo criticado pero rápidamente cambió los silbidos en elogios para pasar a ser un jugador importante en el Cacique, equipo en el cual consiguió dos veces la Copa Chile (2016 y 2019), dos veces la Supercopa de Chile (2017 y 2018) y el Torneo de Primera División 2017.

Matías Zaldivia antes de emigrar al fútbol chileno.

Quizá el "Quiero que la tenga siempre Pisano" sigue sonando en los pasillos del estadio de Chacarita Juniors, club donde Matías Pisano dio sus primeros pasos. En el Funebrero, Juguete debutó a los 17 años, y con su gambeta y sus goles se convirtió en la figura del equipo. En 2013, Independiente compró al jugador para disputar la B Nacional, y luego, con Omar De Felippe como entrenador, Pisano se acomodó como titular, y se convirtió en uno de los estandartes del ascenso del Rojo a Primera División. En 2016, el Cruzeiro (Brasil) adquirió los servicios del futbolista, pero no mantuvo el buen rendimiento que venía teniendo. Después, su carrera calló en un bache debido a que en Santa Cruz (Brasil), Tijuana (México) y Talleres de Córdoba pudo sumar minutos, pero no alcanzó a rendir como era esperado. Por suerte, en 2018 se da su llegada a Aldosivi, y se cargó al equipo al hombro, siendo uno de los referentes del equipo, sacándolo del fondo de la tabla de posiciones. Hoy en día, Pisano se encuentra en el América de Cali (Colombia), donde es titular, una de las figuras del equipo, muy querido por la hinchada, y donde obtuvo el Torneo Finalización 2019.

Matías Pisano disputando un partido en la B Metropolitana en 2012.

Cristian Guanca llegó a la institución en 2010, y a base de sacrificio y esfuerzo debutó en el conjunto de San Martín en 2010. Disputó 97 partidos y realizó 13 goles, y fue parte del descenso a la B Metropolitana en 2012, y del ascenso a la B Nacional en 2014. Luego, tuvo un paso fugaz por Colón, ya que tan solo estuvo un año, y luego llegó a Emelec (Ecuador). Allí jugó un año bajo la conducción de Omar De Felippe, y participó en la Copa Libertadores. Tuvo un muy buen campeonato en el equipo ecuatoriano, el cual le permitió arribar al Kasimpasa (Turquía), club donde no logró adaptarse, por lo que decidió retornar a Colón para disputar la temporada 2017/18. Estuvo una temporada en el fútbol argentino, hasta que el Al-Ettifaq (Arabia Saudita) se lo llevó a préstamo con una opción de compra de 2.000.000 de dólares. El club árabe no acudió a la opción, pero apareció otro equipo en el medio llamado Al-Shabab (Arabia Saudita), que pagó esa cantidad de dinero y se quedó con los servicios del jugador argentino, quien fue uno de los mejores atacantes del último torneo.

El Chino Guanca, partícipe en el ascenso a la B Nacional en 2014.


Una frase que podríamos aplicar para describir la carrera de Rodrigo Aliendro podría ser "persevera y triunfarás". El mediocampista debutó en 2011, en Primera División, en un partido frente a San Lorenzo, pero después no tuvo rodaje hasta 2013, cuando se va a préstamo a Ituzaingó. En el conjunto de la Primera C logró tener más participación y sumar minutos, lo que le permitió volver a Chacarita mejor que antes, y ser parte del equipo en el ascenso a la B Nacional en 2014. Luego, en 2016, firmó para Atlético Tucumán, donde vivió el crecimiento del Decano en primera persona. Allí, disputó el primer encuentro del club en una copa internacional, y además fue titular en la final por Copa Argentina que pierde por 2-1 frente a River Plate. Gracias a su gran trabajo y desempeño, Colón lo compró en 2019 para ser parte de uno de los momentos mas importantes de la historia del Sabalero, cuando el conjunto santafesino disputó la final de la Copa Sudamericana 2019 y la perdió por 3-1 frente a Independiente Del Valle (Ecuador).

Rodrigo Aliendro, un todoterreno que estuvo en los momentos más difíciles.


Su debut se da en 2013 frente a Instituto de Córdoba por la Copa Argentina, pero Agustín Rossi comienza a ganarse el respeto del hincha cuando se encargó de proteger el arco de Chacarita Juniors en 2014 en la temporada en que el club logró el ascenso a la B Nacional, con apenas 19 años. Sus grandes actuaciones no solo lo llevaron a disputar el Mundial de Nueva Zelanda sub-20 con la Selección Argentina, sino que también hicieron que Estudiantes de la Plata lo compre. En el Pincha no tuvo lugar, por lo tanto se fue cedido a préstamo a Defensa y Justicia, donde logró tener la continuidad que deseaba, y sumar sus primeros minutos en Primera. En 2017 arribó a Boca Juniors para seguir creciendo y formándose. Allí, consiguió un muy buen rendimiento, llegando a ser el arquero titular del Xeneize, obteniendo dos títulos con la institución: el Torneo de Primera División 2016/17 y la Superliga Argentina 2017/18. Después, comenzó a ser cuestionado y pasó a Deportivo Antofagasta (Chile), pero jugó muy poco, y hoy en día se encuentra cedido en Lanús, club en el cual viene teniendo un muy buen rendimiento, los cuales lo llevan a ser uno de los mejores jugadores del fútbol argentino.

Agustín Rossi, arquero titular en el ascenso a la B Nacional en 2014.


Inició su carrera en el conjunto de San Martín en 2011, pero sin siquiera haber llegado a los cinco partidos, Jonathan Menéndez se fue rápidamente junto a su hermano Nahuel al Sevilla de España. Debido a problemas burocráticos, Jony solo pudo jugar en el Sevilla B, y luego no se utilizó la opción de compra, por lo que en 2015 retornó a Chacarita para reiniciar su carrera. En el Funebrero tuvo dos grandes temporadas entre 2015 y 2016, donde consiguió el subcampeonato en la B Nacional luego de quedar detrás de Talleres de Córdoba, equipo que ascendió a primera división en ese torneo, y consigo se llevó a Menéndez. Allí, deslumbró a todos con su agilidad y gambeta, y a causa de buenos partidos, Independiente lo compró en 2018. En el Rojo, no mantuvo el nivel que tuvo tanto en Chacarita como en el Matador, por lo que se fue cedido al Al Rayyan (Qatar) por seis meses. Luego, el Melli retornó al equipo de Avellaneda para ser dirigido por Ariel Holan, con quien tampoco pudo hacer pie, y en 2019 volvió a Talleres, donde es titular y una pieza importante en la ofensiva del club cordobés.

Jonathan Menéndez, jugador revelación del ascenso en 2016.

Autor: Imanol Waisgold
Twitter: @imanolwaisgold