Marko Marin, la promesa que no fue

Una de las grandes promesas del fútbol, Marko Marin, fue catalogado como el jugador del futuro, cosa que no prospero y hoy en día, su vida es casi un misterio.
El futbolista alemán al que compararon con Lionel Messi por su gran habilidad, su talento y el desequilibrio constante, aún era un joven y tenía mucho que demostrar.

Sus inicios en el fútbol se dan en las inferiores del Eintracht de Frankfurt, luego en el año 2006 pasa a vestir la camiseta del Borussia Monchengladbach, club en el cual donde se destaca. Como si fuera poco, su gran debut en primera división se da en 2007 y curiosamente contra el club que lo vio nacer, el Eintracht de Frankfurt.

Gracias al gran nivel que mostró, paso al Werder Bremen a cambio de 10 millones de euros donde hizo dupla con Mesut Ozil, pero es en este momento donde el alemán comenzaría con los bajones futbolísticos, ya que, en 87 partidos en el club, tan solo pudo marcar 8 goles. Pero, iba a ser suficiente para que un grande de Europa se fijara en él, el Chelsea.
En esta etapa, el mediocampista no logro encontrar un nivel fijo ya que comenzaría a pasar de un club a otro, en el club londinense jugo poco y nada, tanto en su primera etapa como en la última. Cabe destacar que tuvo cinco etapas en el Chelsea y sus respectivos pasos dejaron mucho que desear, ya que llegaba como la gran promesa del fútbol.

Nunca logro encontrar estabilidad en ningún club por el cual paso, desde Sevilla hasta el en el último equipo que formo parte, que fue el Estrella Roja.

Hoy en día, con 30 años consiguió un nuevo destino y es en el Al-Ahli de los Emiratos Árabes, lejos quedó aquel joven que fue comparado con el mejor futbolista del mundo y de la historia, algo que pudo jugarle en contra debido a la presión que tiene ser comparado con Messi. Y hoy todos se preguntan ¿Qué le pasó al “Messi” alemán? Un día es tentado para jugar en tres selecciones e incluso a nada de disputar el Mundial del 2010 con Alemania, hoy se encuentra en Arabia Saudita buscando salvar su carrera.

Por: Agustín Varela / @VarelaAgustin10