Empate inmerecido en Nápoles

En la fecha cuatro de la UEFA Champions League, Napoli y Salzburg empataron 1-1 con goles de Haaland para el visitante y de Lozano para los locales. Este resultado deja aliviado al equipo de Ancelotti, ya que la diferencia de cuatro puntos con los austríacos se mantiene firme.

Con un andar medio irregular, el Napoli buscaba hacerse fuerte y quedarse con los tres puntos en casa. En cambio, Salzburg quería dar e batacazo y achicar la brecha a un punto de los napolitanos.
Con una gran presencia de los “tifosi”, los locales arrancaban el partido muy encendidos en ataque. La falta de precisión se hacía notar. Insigne no lograba definir las situaciones que tenía a su merced. Sin embargo, Hwang logró desbordar por la derecha y consiguió que Koulibaly le cometiera falta dentro del aérea. El árbitro no dudó y concedió el penal a los austríacos.

Sin dudarlo, Haaland lo cambiaría por gol logrando ser el goleador de la competencia con siete tantos. Ancelotti alentaba a sus dirigidos, quienes estaban haciendo un gran partido a pesar de la derrota parcial. Napoli seguía yendo al ataque, pero se encontraba con grandes paradas del arquero visitante. A su vez, Insigne seguía fallando de cara al arco más allá de hacer un gran partido tácticamente hablando.

Por seguir insistiendo, los locales lograron la igualdad por medio de Hirving Lozano. Con este tanto, el mexicano llegaba a su segundo tanto en su nuevo club. Alegría en el estadio porque se hacía justicia en el marcador. Aunque vale resaltar la gran labor defensivo de los visitantes, quienes lograron cortar la circulación de juego de los italianos.

En el segundo tiempo, Salzburg se replegó y esto permitió a Napoli crecer en el partido. Tuvo varias llegadas, pero siempre los remates se iban desviados o los interceptaba algún defensor del equipo visitante.

A los italianos les faltaba más presencia en el área. Ancelotti mandaba al campo a Milik y Llorente, dos pesados y grandes cabeceadores. Los dos entraron enchufados y tuvieron las últimas dos situaciones claras de gol: un cabezazo del español que se fue desviado y un remate esquinado del polaco.

No hubo tiempo para más, ambos quedaron a mano. La bronca de los italianos era evidente, ya que dejaron pasar la oportunidad de seguir siendo líderes de su grupo. Los austríacos lamentarán las desatenciones que tuvieron, sino se hubiesen ido con un triunfo muy valioso que los dejaría peleando allí arriba. La próxima fecha será de definiciones…

Twitter: Mati_Rufino

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