Nuevamente el fútbol se viste de negro

Ezequiel Esperón perdió la vida tras caer de un sexto piso, en la madrugada del domingo, mientras se encontraba reunido con amigos. 



Según relatan las fuentes policiales, el joven de 23 años se habría apoyado en una reja del balcón mal cerrada y cayó al vacío. Al llegar el SAME, Ezequiel aún se encontraba con signos vitales. Sin embargo, en el hospital Zubizarreta, falleció debido a "politraumatismos graves".


La justicia intenta encontrarle una explicación a la muerte del futbolista que parece estar rodeada de una negligencia; jamás debió existir una puerta en un balcón, por este motivo, ya había denuncias previas de los vecinos por miedo de que sus hijos la abran y haya que lamentar un accidente como el que se está viviendo en estos días. En el edificio ubicado en Gutenberg 3571 de Villa Devoto, un equipo de bomberos se encargó de realizar las pericias y las fuentes policiales indicaron que "la puerta se notaba muy endeble".


Tras el velorio en el cementerio de Chacarita, uno de sus amigos le contó a Clarín que
"El fue un pibe muy enfocado en el fútbol, quería ser jugador y lo dio todo por lograrlo. Vivió solo mucho tiempo, por momentos en pensiones, lejos de su familia y amigos. Realmente se sacrificó mucho. Hacía todo lo posible por venir de visita y cada vez que llegaba, se pasaba todo el tiempo posible con su familia y amigos" 


El mediocampista surgió de las inferiores de Vélez y All Boys. Además, tuvo un paso por Huracán para, en 2015, emigrar a Brasil e incorporarse en Inter de Porto Alegre y, posteriormente, en Gremio.  Esta institución lo cedió a préstamo a Atlante (México), donde jugó hasta el 2 de mayo del presente año. Actualmente, se encontraba sin club a la espera de una nueva oferta.


Uno de los futbolistas que lo despidieron fue Alexis Mac Allister:
“Un abrazo hasta el cielo Ezequiel. QEPD CABE, desde hoy tu gente tiene un ángel en el cielo. Siempre te recordaremos”. 


Desde Falso 9, lamentamos profundamente su perdida y exigimos justicia para que las negligencias finalicen.
¡Que en paz descanses, Ezequiel!


Texto: Antonella Ceci (@Ceci_Anto)

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