Necesitamos una mirada más profunda.

Una nueva gira de la Selección dejó muchos elementos para analizar, también, para opinar.



Argentina transita, en el fútbol, una renovación que encienden las esperanzas de cualquier persona futbolera. Después de un Mundial catastrófico, más precisamente 14 meses después, la Selección cuenta con un plantel ya asentado, sin mochila alguna para cargar.

La mirada más profunda nos exige ver la mano del Entrenador. Quizás, ninguno de nosotros se imaginaba a Lionel Scaloni como el DT definitivo en la Selección. Pero no solo lo acompañaron los resultados, si no también la comodidad humana del grupo y el funcionamiento futbolístico notorio.

Una base asentada logró imponer Lionel. Aportes de Foyth como central y lateral derecho, la exclusividad de Paredes ubicado como número cinco, De Paul como interior y lector de pases, y Lautaro Martínez, quizás su mejor acierto, luego de que Sampaoli lo haya dejado marginado y esperanzado con un posible Mundial, Scaloni lo "rescató" y el Toro respondió. Es su máximo goleador, y la gente lo aprecia mucho.



Pero esta base logró ser más notoria en la última Copa América, cuando el equipo fue de menor a mayor. Scaloni aprendió y corrigió sus errores, mientras la prensa lo defenestraba, preparó y llevó a cabo un excelente partido contra Brasil, que no pudo ganar por distintas circunstancias.

¿Que si me gustaría un Entrenador más experimentado? Sí. Pero eso no me impide ver el buen trabajo realizado por Scaloni, ya que la crítica constante hacia él es esa: "No tiene experiencia". Y es verdad, pero, ¿Por qué no ver más allá?

Firmó el recambio, asentó las bases, los jugadores le responden y se sienten contenidos. Incluyó a los históricos en el plantel, para que ellos se convirtieran en referentes y consejeros de los más jóvenes, - aportando futbolísticamente, claro - No nos dejemos llevar, necesitamos una mirada más profunda.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39

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