Argentina y Chile, sin goles en Los Ángeles.

En su primera presentación post Copa América, Argentina empató sin goles ante Chile, pero dejó un partido de muchas conclusiones.



Después de la Copa América en Brasil, Argentina volvió a salir a las canchas. Con la incorporación de distintos nombres pero manteniendo la base de la renovación que inició su Entrenador, Lionel Scaloni. 

En el primer encuentro, la Selección se veía las caras ante Chile tras el partido por el tercer puesto que los enfrentó en el ya mencionado certamen. El vecino país ya se convirtió en una especie de clásico tras las dos finales disputadas, por eso, este partido tenía un condimento especial.

La Argentina se exigía mediante el juego agresivo y frontal. Dybala tomó las riendas de esa idea, encaró contra el área, tocó para Lautaro que de primera movió la pelota para Lo Celso, y el flamante hombre del Tottenham asistió al cordobés, que sacó un fuerte remate desviado por el arquero Claudio Bravo

A pesar de contar con muchos titulares - al igual que Argentina - Chile no era profundo en sus ataques y no generaba peligro en el arco de Agustín Marchesín. Producto de que la Albiceleste dominaba en su campo y trasladaba bien la pelota.

En el segundo tiempo. Argentina sacó el pié del acelerador, quizás producto del cansancio generado por la agresividad de los primeros 45 minutos. Tomó la llave del partido el equipo de Reinaldo Rueda y lo mejor se vio a los 15 minutos, cuando una jugada rápida terminó con el desborde de Alexis Sánchez y la asistencia al punto de penal para Pinares, que sacó un violento remate que se estrelló en el travesaño de Marchesín, que ya estaba vencido en su área chica.

En un desconcierto táctico, la Selección volvió a acomodarse tras una variante que dio resultado. El ingreso de Nicolás Domínguez por Rodrigo De Paul significó un "pieza por pieza" y el hombre de Vélez, sin temor por su debut, supo servir de enlace entre el mediocampo ya agotado, y la entrega absoluta de Lautaro Martínez, que seguía intentando.

Sobre el final, Martínez Quarta, el muchacho de River, pudo haberle dado la victoria a la Selección. Un córner y su cabezazo terminaron con la pelota en el travesaño de Bravo. 



No fue una Argentina espléndida en lo futbolístico, pero sí desde lo humano. La Selección se encuentra en un proceso de renovación que lleva tiempo, pero sus bases son notorias. Este grupo se encuentra tranquilo, sin conflictos o reproches. El martes se enfrenta a México, vigente campeón de la Copa de Oro con Gerardo Martino al mando. Será un lindo encuentro para continuar analizando a este equipo.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39

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