La primera corona de la temporada

El Manchester City se coronó campeón, tras vencer 5-4 en la tanda de penales al Liverpool en la final de la Community Shield 2019 en el mítico Wembley y levantó su primer trofeo de la temporada 2019-2020.

 FOTO (@ManCity): Nueva estrella para el Manchester City que no para de reinar Inglaterra.

El Manchester City sigue predominando en sus propias tierras. En la final de la Community Shield, los de Manchester vencieron al Campeón de Europa en la tanda de penales y se quedaron con el primer título de la temporada.

Por el estilo que los caracteriza tanto a Jürgen Klopp como a Pepe Guardiola, se podía prever que el partido iba a ser vibrante e intenso. Tal es así que el encuentro inició con la presión alta, con el riesgo en las salidas limpias desde el fondo, con la idea de mostrar un juego rápido, agresivo y a un toque.

El que mejor arrancó fue el City porque logró dominar el marcador en el primer cuarto de partido. A los 12 minutos, David Silva asistió con un taco a Raheem Sterling y este sacó un remate mordido, pero preciso, para batir a Alison Becker. A partir de ahí, a pesar de la lesión de Leroy Sané, el partido se puso con viento a favor y empezaron a dominar la pelota.

El Liverpool le costó volver a encontrar el foco. El gol y el dominio de los citizens los aturdió por un buen rato. Recién con el correr de los minutos, los Reds pudieron recomponerse, pero les faltó el gol que les devuelva la tranquilidad.

En el complemento, los de Klopp salieron decididos a cambiar la historia. Con la mentalidad de empatar el partido, dejaron huecos en el fondo que los de Guardiola no supieron explotar. De hecho, Sterling tuvo una chance inmejorable tras quedar mano a mano con Becker y despilfarró la jugada luego de dudar en definir, lo que provocó que trastabillara.

El ansiado empate Rojo llegó recién a los 77'. Tras un centro venenoso, Virgil Van Dijk, se encontró con la pelota para volver a meterla en el corazón del área, y el que apareció fue Joel Matip para estampar la igualdad.

A partir de ahí, el Pool generó situaciones que pusieron en peligro el arco Celeste. Allí es donde Claudio Bravo se hizo grande bajo los tres palos y tapó varias pelotas claves. Mientras que para hacer una mención honorífica, Kyle Walker le sacó un cabezazo en la linea a Mohamed Salah, que podría haber sido la estocada final en el ocaso del partido.

Finalmente ninguno pudo escapar los azarosos penales y desde esa instancia de definió la final en Wembley. Desde los doce pasos, Bravo puso sus manos salvadoras para taparle el único penal de la tanda a Georginio Wijnaldum y Ganriel Jesús se vistió con la capa de héroe para levantar un nuevo trofeo tras anotar la ultima ejecución. 

Rodrigo Piergiovanni
@RodrigoJulian97

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