Hasta siempre, Tata

El fútbol nuevamente está de luto, despidiendo un emblema como fue José Luis Brown. Una persona que la escuela Pincharrata y todos los argentinos jamás olvidaremos. 


El lunes 12 de agosto, con 62 años, el Tata Brown perdió la batalla más dura de su vida. El ex futbolista padecía de Alzheimer, una dura enfermedad neurodegenerativa, y, a menos de 3 meses de la inauguración del tan esperado Estadio de Estudiantes de La Plata, José Luis nos abandona para estar presente ese día desde la tribuna más alta.

Brown nació el 10 de noviembre de 1956 en Ranchos, Buenos Aires, llevando la cancha de la municipalidad su nombre. Sus inicios en el fútbol se remontan a las inferiores del Pincha, consiguiendo el debut en el equipo de Primera División en el año 1975, con solo 18 años y frente a River Plate en el Monumental, poco tiempo necesitó para ganarse el cariño de la gente y convertirse en su Capitán. 

"Siempre digo: Carlos, como técnico y estratega, para mí es el N° 1, está arriba de todo, pero para la relación en el grupo era fundamental el profe (Ricardo) Echevarría, si no nos matábamos entre todos” 

Luego de grandiosas 8 temporadas en el club que lo vio nacer, decide emigrar a Colombia para lucir los colores de Atlético Nacional, para un año después regresar a Argentina (1985). En ese momento, se calzó la azul y oro para defender el fiel estilo de Boca Juniors. Posteriormente pasó por clubes como Deportivo Español, Stade Brestois, Real Murcia y Racing Club.


Sin embargo, el querido Tata Brown es recordado por su estupenda etapa en el seleccionado argentino, disputó 36 partidos y anotó tan solo un gol. Pero no fue un gol cualquiera, es uno que permanecerá en la memoria de todos los fanáticos del fútbol argentino y será transmitido de generación en generación.  Un gol que le dio a la Argentina el título más importante de su historia, lo consagraba campeón del Mundo ante Alemania Federal en México 86. Un mundial en el que parecía que no jugaba, una rodilla mal y Passarella como titular, pero ante una intoxicación de este último (o un pedido de Diego Maradona), jugó los 7 encuentros junto a Oscar Ruggeri. Una lesión en su hombro después de un fuerte choque con Dieter Hoeness, poco le importó, si de algo estaba seguro era que de ese campo de juego vivo no lo sacaban.  Un duelo enfrentado con un agujero hecho en su camiseta para poder sostener el brazo y continuar luchando. El Tata nos regaló el primer gol del triunfo 3-2, el más inolvidable. Un gol después de haber sido citado por el gran Carlos Bilardo tras quedarse sin club 3 meses antes.

"El destino y Dios quisieron que fuera en la final. Ese gol me cambió el documento. Desde entonces pasé a ser: José Luis Brown, el que hizo el gol en la final del mundo"

Con una rodilla que ya poco le funcionaba, a sus 34 años decidió colgar los botines rumbo a un entrenamiento. Una decisión que no fue fácil, como él mismo contó estuvo un largo período deprimido y en cama. Estudiantes es una familia y cuando uno de ellos necesita ayuda, se juntan para hacerlo más fuerte. En 1996, inició su carrera como ayudante de campo junto al Doctor Bilardo y Nery Pumpido en Boca Juniors.

Tiempo después, Sergio Batista lo llevó a las inferiores y formaron la dirección técnica del seleccionado Sub 23 que viajó a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Los aficionados tuvieron el placer de escucharlo como comentarista de Radio Nacional en las transmisiones de fútbol.


Hace un tiempo que, el autor del magnífico cabezazo, se encontraba internado en una clínica de La Plata producto de una grave enfermedad neurológica. Sus restos serán velados este martes (13/08), de 8 a 13, en la sede de Estudiantes.

Sin dudas, José Luis Brown fue un jugador que nos enseñó a luchar hasta en los peores momentos, a ser fuertes y seguir adelante, a estar hasta el final en las importantes. Un guerrero dentro y fuera de las canchas. Como el de toda persona que le tiene cariño al Pincha, uno de los anhelos de él sería estar presente el 9 de noviembre en la inauguración de uno de los estadios más esperados, pero deberá estarlo desde otro lado junto a otros compañeros de equipo. 


Desde Falso 9, lamentamos profundamente su pérdida y le mandamos nuestras mayores condolencias a su familia.

Que en paz descanses, Tata.

Gracias por todo.

 Te vamos a extrañar.

A continuación te dejamos algunos de los saludos:








Texto: Antonella Ceci (@Ceci_Anto)

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