Derrota de la T en arroyito

Rosario Central venció a Talleres de Córdoba por 1 a 0, como local, y tiene puntaje perfecto. Gol de Diego "La Bomba" Zabala para un nuevo triunfo Canalla.


Con un golazo del uruguayo Diego Zabala cerca del final, Rosario Central venció a Talleres en el Gigante de Arroyito y se aseguró finalizar el sábado como único puntero de la Superliga, tras dos fechas.
El local dispuso de mayor tiempo la pelota en la etapa inicial pero casi no generó llegadas de riesgo, al extremo que su única posibilidad fue un tiro libre del Colorado Gil, que el arquero Herrera desvió al corner junto a su poste derecho, cuando apenas habían jugado cinco minutos.
Talleres jugó parecido a Central en la etapa inicial porque casi no atacó, se dedicó a esperar bien parado en su campo y a salir rápido de contraataque, al punto que metió dos por la derecha a través de Menéndez. Con sus intervenciones, él delantero hizo amonestar a los marcadores centrales Barbieri y Caruzzo.
En el complemento, Central fue otro. Principalmente porque el uruguayo Diego Zabala, que había tenido un primer tiempo flojito, se animó a pedirla y a encarar por la izquierda, como a los 52 minutos, cuando Rius lo dejó solo por la izquierda del área y asistió a Riaño por el medio, quien metió la pelota en el arco de Talleres pero el gol fue anulado.
El árbitro Tello anuló la jugada por una supuesta posición adelantada del volante uruguayo, que no fue tal porque la pelota había sido impulsada por el defensor Tenaglia, en una jugada muy difícil de ver para el juez.
A los 76, el ingresado Gamba metió el centro desde la izquierda, el también suplente Ribas la bajó de cabeza hacia la izquierda del área y el uruguayo Zabala la cacheteó de derecha y la cruzó abajo, junto al segundo palo, para hacer explotar Arroyito, colmado por unas 30 mil almas.
Al partido le quedó un cuarto de hora largo, totalmente prescindible, y Central abrochó su segunda victoria consecutiva en su dura pelea por mejorar el promedio y, mientras tanto, disfruta en soledad de la cima del torneo.
Crónica: Mateo Bianco

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