Es por acá, Argentina

Para hacer un análisis de la Copa América del seleccionado argentino no podemos olvidarnos del inicio de la misma, y cuando hablo de inicio no me refiero al partido con Colombia, ni tampoco a los días previos en la llegada de Brasil. Esta competencia se empezó a gestar post Rusia y la salida de Sampaoli.



Aquel 30/06/18 el futbol argentino recibió el último cachetazo que necesitaba para irse de Rusia. Luego de la goleada 4-3 ante Francia, la Selección Argentina se despedía del Mundial en la instancia de 8vos de final, un lugar al que habíamos llegado de milagro con el gol agónico de Marcos Rojo a Nigeria. Con peleas, mala relación DT-resto del CT- plantel y Sampaoli protagonizando las noticias por casos extradeportivos, finalizar rápidamente el Mundial de Rusia podría considerarse un alivio para todos. Sin dudas, la gestión del oriundo de Casilda terminaba como una de las peores en la historia del seleccionado.

La crisis se adentraba en AFA y aparecia Lionel Scaloni como el bombero que se prestaba para apagar (o al menos disminuir) las llamas del incendio institucional y deportivo, ese incendio al que los Simeone y los Pochettino parecían escaparse (o al menos eso informaban desde AFA, posteriormente desmentido por los propios protagonistas). Lionel debía encarar la tan ansiada, por los medios y los hinchas, "renovación", esa que arrastraba nombres tan pesados como Higuaín, Agüero, Romero y gran parte del plantel tres veces subcampeón (Copas America y Mundial de Brasil). Mascherano y Biglia le simplificarían la tarea a Scaloni, ya que post Rusia anunciarían su retiro del seleccionado Mayor de Argentina.

Scaloni era nombrado como el técnico interino, para cumplir con los amistosos pautados para el final del 2018 y así tener tiempo de buscar el nombre que encabezara el proyecto, ese famoso proyecto que tendría a la Copa América Brasil 2019 como primer objetivo. Aunque por lo bajo y desde las arcas de la AFA, bien sabían que obtener buenos resultados en el país limítrofe sería una utopía, teniendo en cuenta la poca preparación que tendría el nuevo DT previo a la competencia.

Luego de esta larga, pero necesaria, introducción nos metemos de lleno en la Copa América 2019, evento que terminó hace apenas unos días, con Brasil como campeón y quedando como una de las ediciones más manchadas y oscuras de la historia de la competencia, vinculando nuevamente a la CONMEBOL con la palabra "corrupción", mencionada nada más ni nada menos que por Lionel Messi.

Metiéndonos en el terreno de juego, el camino de Argentina comenzaba el 15/06 con Colombia como rival. Armani, Saravia, Pezzella, Otamendi, Tagliafico, Lo Celso, Paredes, G.Rodríguez, Messi, Agüero y Di Maria eran los once jugadores que elegía Scaloni, en el primer partido oficial de su carrera como técnico. Ese día, la selección caería 0-2 con goles de Roger Martinez y Duvan Zapata.

La Fase de Grupos seguiría el 19/06 con empate 1-1 ante Paraguay y victoria 2-0 ante Qatar el 23/06, resultados que depositaron a Argentina en 4tos de final. Solo 4 puntos le bastaron al seleccionado nacional para quedar como segundo de su zona, por detrás de Colombia.

El rendimiento deportivo del equipo fue de muy menor, a bastante mayor. Armani le detuvo un penal a Derlis González, que no solo sirvió para seguir con vida en la Copa, sino que aumentó exponencialmente su rendimiento a lo largo del desarrollo del torneo. Eso sí, también aprovechó para silenciar a los que lo criticaban, tapándose la boca con el dedo índice en señal de "pedir silencio" luego de desviar la pelota. La defensa fue encontrando su nivel, aunque las dudas en el lateral derecho eran notorias. El gran ingreso de Acuña en los últimos 35' ante Qatar fueron muy buenos, no solo a nivel personal. Acomodo la mitad de cancha y le otorgó a Paredes la seguridad que necesitaba para desarrollarse en su función habitual, formando con De Paul un gran tridente. Los de arriba no se tocaban, Messi en buen nivel, acompañando la dupla que de a poco y a base de minutos se iba formando en Argentina. Con poco más de 90' minutos juntos en cancha (entre los 3 partidos de Fase de Grupos), la dupla Agüero-Martinez era de lo poco que quedaba claro que debía repetirse ante Venezuela, el rival del primer mano a mano que tenía Argentina en la Copa América.


Muchos dicen que en los duelos de eliminación directa "arranca otra Copa" y esa era parte de la ilusión que, a veces ingenua, mantenemos los argentinos. Armani, Foyth, Pezzella, Otamendi, Tagliafico, De Paul, Paredes, Acuña, Messi, Agüero y L.Martinez. Solo 3 cambios de nombres respecto al debut ante Colombia, aunque los roles eran diferentes, y mucho más el funcionamiento. Argentina se puso rápido en ventaja, con gol de Lautaro a los 10 minutos, y 64' después, Lo Celso ingresó desde el banco para liquidarlo. La victoria fue un contundente 2-0 y en ese momento sabíamos que el rendimiento había sido bueno, aunque presentiamos que no alcanzaria para la siguiente ronda, donde el rival era Brasil. Si, el anfitrión. El dueño de casa.

Martes 02/07, 21:30 hs en Argentina. La familia se reunía en pleno desarrollo de la semana laboral, sin importar que tan tarde se haga para el otro dia. La picada siempre presente, la bebida se elige depende el gusto de cada casa. El catering era previo al gran evento, porque una vez sonado el pitazo inicial, las gargantas se cierran, la boca se seca y la atención se centra en esa pantalla rectangular, donde 11 jugadores buscaban la alegría para cientos de miles de personas.

Lionel Scaloni alineaba a los mismos jugadores que frente a Venezuela, repitiendo por primera vez en su carrera como técnico un once inicial. La camara se frenaba en Messi, quien nuevamente (ya lo había hecho ante la "vinotinto") entonaba las estrofas del Himno Nacional Argentino. El partido arrancaba con la intensidad esperada, el clásico sudamericano era atractivo y tenía ese roce característico. Roddy Zambrano, árbitro ecuatoriano, tenía un partido difícil, y tal vez el más importante de su carrera. A los 19´ Brasil daba el primer golpe, con una gran jugada entre Coutinho y Firmino, sienda rematada por Gabriel Jesús, quien apareció por detrás de Foyth y empujó la pelota hacia la red, dejando sin nada que hacer al arquero argentino.

Dani Alves y Marcos Acuña se cruzaban cerca del final del primer tiempo, el argentino acusaba un codazo y golpeaba al de Brasil, terminando con una amarilla para cada lado. Desde ese momento, el encuentro se volvió más disputado, disminuyendo gradualmente la calidad del juego. Los minutos pasaban y las protestas a Zambrano aumentaban por ambos bandos, aunque eran los blanquicelestes los que se sentían más perjudicados.

Veinte minutos faltaban para el final del encuentro, cuando la cámara tomaba a Lionel Messi con la pelota (uno de sus partidos más flojos del certamen). De repente la parcialidad visitante gritaba, algunos jugadores argentinos reclamaban y pocos entendían que sucedía. En esa locura de segundos, Brasil recuperó la pelota en zona defensiva y salió rápido de contra, Argentina quedó mal parado y fue Firmino quien determinó el 0-2 para Brasil. Agüero corrió a reclamarle desesperado al árbitro un penal de Dani Alves hacia él, el VAR no actuó (o eso creemos) y Zambrano dió la orden para que el partido se reanudara con el equipo de Scaloni sacando desde el medio.

Pocos minutos quedaban por jugar, Argentina era todo desesperación y Brasil explayaba su "jogo bonito" con un pie y medio en la final del certamen.

Córner para Argentina. 83 minutos. Un gol podría desembocar en los últimos minutos mas emocionantes de la historia. Otamendi tomaba carrera para dar el salto, en busca de que su frente impacte con el balón y soñar así, con su primer gol en esta Copa. La corrida inició y se detuvo abruptamente por el antebrazo de Arthur, quien lo espero, lo midió y simplemente lo chocó para evitar cualquier situación de gol. En situaciones normales, Zambrano (o cualquier árbitro) hubiera sancionado penal. En caso de no verlo, contaba con la asistencia del VAR para chequear la jugada o simplemente ser advertido de la misma por su auricular. Nadie lo vió. El partido terminó y la delegación argentina, con Messi a la cabeza, alzó la voz en señal de reclamo.

La desazón de haberse quedado en las puertas de una nueva final eran incontenibles. Teniendo en cuenta las formas, la bronca aumentaba segundo a segundo. Argentina jugó una gran semifinal, superando en muchos momentos del partido a Brasil. "Si tomamos conciencia de lo que hicimos hoy, seguramente todo lo que venga será positivo" declaraba Scaloni, en conferencia de prensa.

La calentura de la eliminación viene por el lado de la injusticia y la incapacidad arbitral. Un árbitro principal (Roddy Zambrano), dos asistentes (Christian Lescano y Byron Romero), el 4to árbitro (Esteban Ostojich) y 3 personas en el VAR (Leodan González, Jesús Valenzuela y Nicolás Taran). 14 ojos (mas las camaras) mirando lo que ocurría, como simple espectadores, sin tomar cartas en el asunto.

"Se cansaron de cobrar boludeces en esta Copa América y hoy no fueron nunca al VAR. Fue durante todo el partido así, ante el mínimo contacto fueron todas para ellos. Inclinó la cancha. Igual no creo que CONMEBOL haga nada, porque maneja todo Brasil" decía Lionel Messi, en zona mixta. Las declaraciones eran en Brasil y retumbaban directo en Paraguay, donde el ente regulador del fútbol sudamericano tiene su sede. Posterior a eso, AFA envió una carta en reclamo de lo sucedido.

Cuatro días después Argentina jugaba frente a Chile por el tercer puesto. En medio de todo esto, Messi y AFA había desatado una guerra contra CONMEBOL. Con goles de Dybala y Agüero, el equipo de Scaloni se quedó con el tercer puesto, jugando toda la segunda parte con 10 hombres ¿Quien fue expulsado? Claro, Lionel Messi, quien días atrás disparó todos sus cañones a la organización de Brasil. La segunda expulsión (totalmente injusta y exagerada) de su carrera. Ese partido no terminó ahí. Luego de una jugada dudosa en el área de Argentina, en la que Lo Celso termina en el piso, el partido se detiene. El paraguayo Díaz de Vivar se acerca a la pantalla, observa la jugada y si, sanciona penal para Chile con el apoyo de la tecnología. Parecía un chiste de mal gusto, que terminaba con gol de Arturo Vidal.

El capitán argentino no fue a la premiación a recibir la medalla, situación que no disimuló luego ante los micrófonos en la zona de entrevistas: "No quería ser parte de esta corrupción", y ante la pregunta de Esteban Edul sobre si veía a Brasil campeón, el astro argentino respondió: "Yo creo que no hay dudas, lamentablemente creo que esta armada para Brasil. Ojala el VAR y los árbitros no tengan nada que ver en esta final y Perú pueda competir, pero lo veo muy difícil"

Más allá de las polémicas, Argentina se retira de la Copa con un saldo más que positivo, con una nueva generación de jugadores que demostraron estar a la altura de la celeste y blanca, con Lionel sacando a relucir la cinta de capitán y un pedido para todos: "Ojala le den tiempo a esta generación de futbolistas, que tienen mucho para darle a la Argentina"

Lucas Baga | @LucasGBaga




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