Con señales de mejoría, Argentina venció a Venezuela.

El conjunto nacional derrotó a la Vinotinto mostrando un juego aceptable. El martes se enfrentará a Brasil por el pase a la final.



Cuando escribí el título rápidamente pensé en explicar por qué Argentina en el duelo contra Venezuela mostró señales de mejoría. Son varias. Lionel Scaloni logró arreglar ciertos desajustes defensivos, corregir los desórdenes tácticos y apostar por más peso pesado en el ataque con el tridente del MAL: Messi - Aguero - Lautaro.

Primeros minutos después del silbatazo inicial: Argentina fue de entrada, a buscarlo. No esperó ningún tipo de jugada por parte de Venezuela. Tal así fue esas ganas imperiosas de buscar y atacar que el tridente de ataque apareció. Messi se la bajó a Lautaro, que le dio el pase a Aguero. El Kun definió pero terminó lamentándose por la atajada del arquero rival.

Después, un tiro de esquina ejecutado por Leandro Paredes y la pelota peinada por defensores, terminó en los pies de Sergio Aguero, el hombre del Manchester City sacó un disparo que pasó por Lautaro, el Toro metió un taco de puro crack y la pelota pasó entre las piernas del arquero. Golazo para abrir el marcador y dar tranquilidad.



Argentina luego tuvo una chance con Germán Pezzella como protagonista. De cabeza, el Capitán de la Fiorentina no supo darle dirección al cabezazo y se perdía el segundo.

Lionel Scaloni volvió a sorprender con sus cambios. Sacó al amonestado Lautaro Martínez por Ángel Di María, se podría explicar que lo que él pretendía era apostar al contraataque y allí utilizar a un jugador fresco y con velocidad como lo es el Fideo. Pero esto potenció a Venezuela, que cada vez manejaba más la pelota y se acercaba al área.

Ronald Hernández apareció por la derecha después de un cambio de frente. Tras un excelente control de la pelota, quedó mano a mano con Franco Armani. Sacó el remate y el arquero de River (en modo River) atajó de excelente manera. Evitando así el empate.

Los minutos pasaban, Argentina se había desinflado y Venezuela había tomado el control. Se jugaba como los rivales querían. Apareció un gol fuera de contexto: Un potente remate de Sergio Aguero obligó al arquero a dar rebote hacia adelante, allí estaba Lo Celso, que había ingresado minutos antes por Acuña, y con el guardameta vencido puso el 2 a 0.

Argentina supo manejar sus virtudes y reconocer sus falencias. Pezzella estuvo muy atento en las anticipaciones, Foyth, quien era la apuesta por el lateral derecho, estuvo muy bien en la marca. Marcos Acuña otorgó equilibrio en la mitad de la cancha, Lautaro estuvo excelente y Aguero también. Pero, ¿Y Messi? el Capitán sigue sin deslumbrar. En lo que va de la Copa, se ha convertido en un jugador más terrenal que individual. Aún sin él al 100% la Selección ganó. Y eso es muy, muy importante. El martes será el Superclásico de América. Contra Brasil, Argentina buscará pasaje a la final.

- Francisco Rodríguez - Twitter: @FranRodriguez39

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