Sub-17: Argentina se consagró con un sabor agridulce.

En un partido increíble donde los dirigidos por Pablo Aimar ganaban con un gol de Matías Palacios, terminó 1-4 a favor de Ecuador. Todo lo que pasó, acá.



Cuesta creer que un equipo que pierde por 4-1 salga campeón igual. Eso sucedió anoche en el partido que enfrentó a la Selección Argentina contra Ecuador, ambas por el Sudamericano Sub-17. La diferencia de gol que tenía la Albiceleste (+3) con Chile (+2) terminó beneficiando a los chicos de nuestro país.

Todo en el partido funcionaba correctamente. La Argentina tenía una buena transición de la pelota, una idea clara, pero faltaba eficacia en campo rival. En el arranque del segundo tiempo, Matías Palacios puso en ventaja a la Selección.

Llegados los 15 minutos el árbitro cobró un penal totalmente justificable y verdadero. De ésta manera, Johan Mina empató el partido para Ecuador y allí comenzó la remontada.

No fue una noche positiva para Federico Losas que fue el autor de dos errores que costaron goles rivales. En la salida el jóven arquero cometió un error y la pelota terminó en John Mercado que remató con el arco vacío.

Pasaban los minutos y Argentina dominaba la pelota en propio campo sin daño a Ecuador. Entró en escena el arquero Losas e intentó un despeje desde su área, allí estaba el cuerpo de Mina y la pelota terminó ingresando al arco.

Los jóvenes de Argentina se veían superados por la situación y no podían generar ninguna jugada clara. El nerviosismo que tenían porque, si Ecuador anotaba un tanto más los dejaba sin título, los dominaba. Pero ellos con el 4-1 a su favor ya ingresaban al Mundial y un gol de Argentina los dejaba afuera, eligieron tener la pelota el mayor tiempo posible.

Perú fue el más afectado de la jornada. Horas antes había festejado un agónico ingreso al Mundial sin imaginarse una victoria tan exagerada como la que le propinó Ecuador a Argentina y así les quitaron esa felicidad. Los chicos Peruanos habían ido a ver el partido, el enojo y la tristeza los hacia silbar a los dirigidos por Aimar.

Pablo fue el que más actuó después del partido, sus chicos tenían una decepción y una confusión enorme, casi no veían ningún motivo para festejar el título. El ex jugador y actual entrenador los reunió en el campo de juego y les dio una charla para que minutos más tarde los jóvenes soltaran todo y celebren el campeonato al grito de "Dale Campeón". En noviembre será el Mundial en Brasil.

- Francisco Rodríguez - Twitter:  @FranRodriguez39

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