El estado de los jugadores luego de los incidentes

Tras el ataque de los individuos en las inmediaciones del Estadio Monumental, dos jugadores sufrieron heridas graves. Debido a la inferioridad de condiciones de Boca, el partido fue suspendido y se analiza el descenlace.

Cuando el micro de Boca Juniors se acercaba al Estadio Antonio Vespucio Liberti, personas caracterizadas con la indumentaria de River, le tiraron proyectiles que impactaron y provocaron serias lesiones a jugadores y al conductor. 
Entre los afectados, Pablo Pérez sufrió una molestia en el ojo, por lo que debió ser trasladado al Sanatorio Otamendi. En en nosocomio lo atendió el oftalmólogo Alejandro Weremczuk, quien declaró que el jugador tenía reducida la visión de su ojo a un 60%, y que le recomendó no jugar."Tenía riesgo de sufrir una infección", estableció el especialista respecto a la posibilidad de disputar el partido horas después del incidente.
Gonzalo Lamardo, que viajaba en el colectivo junto al plantel, sufrió lesiones en el rostro y en la córnea, por lo que también fue trasladado junto al capitán del "Xeneize".

Otros jugadores también tuvieron inconvenientes, por el gas que utilizaron los miembros del operativo policial al intentar dispersar a los violentos que continuaban atacando al transporte del plantel. Carlos Tévez, y Agustín Almendra tuvieron cuadros de vómitos por lo que debieron ser atendidos.

La decisión respecto al nuevo día y horario de la final la dará la Conmebol después de una reunión entre el presidente de la institución de fútbol sudamericana, Alejandro Domínguez, y los presidentes de Boca y River, Daniel Angelici y Rodolfo D'onofrio.

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